Llegó el Día de la Apelación

Eran las 10:20 am y yo caminaba apurada por la Plaza Bolívar del Silencio para llegar a la apelación a tiempo. Llegué a la Defensa Pública y allí le pregunté al encargado de la seguridad donde me quedaba el Tribunal 3ero. de Protección y me dijo: bajas una cuadra y doblas a la derecha, frente al Banco Provincial, no tiene pérdida,me dijo. Así hice, bajo el intenso sol capitalino, baje rápidamente y allí encontré el edificio. Un hombre alto me dijo que abriera el morral para revisarlo antes de pasar por el detector de metales. Así hice y entré en una cola para entregar la cédula. Me dijo la chica que subiera un piso, que allí se encontraba la Sala de Audiencia que buscaba. Al llegar me encontré con el recurrente, luchador y educador Carlos Trapani. Seguir leyendo