Riesgos de la Sociología Pública

En la entrada anterior les había dejado algunos apuntes sobre el modelo propuesto por Michael Burawoy acerca de la práctica sociológica. Decíamos que el principio fundamental de su modelo es que la disciplina sociológica es un sistema interdependiente. Cada parte hace una contribución única a la productividad y creatividad del conjunto.

En esta entrada compartiremos, lo que según nuestro punto de vista, son las interrelaciones y los riesgos que plantea una diferenciación funcional de la división del trabajo sociológico del modelo de Burawoy.

Las relaciones entre los cuatro tipos de conocimiento (público, práctico, profesional, critico) sociológico son:

  1. Interdependientes y antagonistas: por ejemplo la sociología crítica se define a sí  misma por su oposición con la sociología profesional.  Ésta a su vez es inseparable de la sociología práctica. “Cada cuadrante impone su propio discurso y sus propias dinámicas de la práctica sociológica, al mismo tiempo la práctica sociológica en cada cuadrante se vincula a las prácticas en otros cuadrantes” (Von Holdt, 2013).
  2. Cada cuadrante del modelo propuesto por Burawoy posee dos dimensiones: 1.- las dinámicas internas de cada cuadrante de sociología. 2.- las relaciones entre las prácticas interconectadas entre cuadrantes diferentes.
  3. Pueden combinarse en una sola persona o carrera:  por ejemplo,  la actividad central de la sociología pública (el compromiso entre los sociólogos y sus públicos ) podría constar de distintas momentos profesionales, críticos y políticos. Esta actividad central de la sociología pública es la inspiración de la actividad sociológica, sin embargo son necesarias todas las otras sociologías. Tomemos el caso del sociólogo público colombiano César Rodríguez-Garavito, quien trabaja con organizaciones de derechos humanos para promover leyes internacionales que den algún tipo de protección a las comunidades indígenas desplazadas por el conflicto interno colombiano. Los diversos actores que intervienen en ese conflicto llevan a Rodríguez-Garavito que tenga que teorizar la intersección de la democracia liberal y la violencia no regulada.  Porque se encuentra con la necesidad de comprender la complejidad desde la intervención,  la necesidad de desarrollar una sociología crítica como profesional, así como defender los intereses de los desplazadas sobre todo en el terreno legal.
  4. Se articulan en configuraciones de dominación específicas nacionales y globales. Las relaciones entre estos cuatro tipos de conocimiento traen dilemas internos a la sociología. Estos dilemas se deben a la participación de la sociología pública en un mundo,  más allá del académico, que comprende a la sociedad, esfera pública y estado.

Los Riesgos de la Sociología Pública

El ejercicio de la Sociología Pública significa un compromiso moral y político. Es la actividad profesional que implica un proyecto políticamente comprometido, que exige resolución, esfuerzo y además cierto riesgo profesional. Los riesgos están relacionados con el hecho que el desarrollo de la sociología pública supone entrar “en un universo discursivo formado por redes de medios de comunicación globalizados y dominados por agrupaciones corporativas” (Stacey, 2008) o por la intervención de algunas instituciones del Estado.

Esto ya ha sido previsto por Burawoy ya que para él la sociología pública es dialógica precisamente porque toma en cuenta en sus escritos e investigaciones la posición de la audiencia pública. Lo que significa escuchar sus voces, reconociendo y aceptando los términos y convenciones de los debates públicos proporcionando un marco para continuar con la conversación.

Ampliar el público al cual los sociólogos se dirigen de un público académico a uno extra-académico, significa que en algunos casos los sociólogos pueden verse implicados en repetir algunas representaciones de ciertos descubrimientos de la ciencias sociales que a menudo se basan en afirmaciones estadísticas engañosas. En segundo lugar, cuando los sociólogos logran dirigirse a públicos amplios y expresar discursos sociológicos críticos se corre el riesgo de reforzar ciertos marcos epistemológicos contrarios a una postura sociológica crítica. Por consiguiente, siguiendo a Stacey (2008) “el ejercicio de la sociología pública, con independencia de la meta que uno persigue, acaba por reforzar la epistemología positivista”.

A pesar de estos riesgos Judith Stacey  considera que vale la pena el ejercicio de la sociología pública por los beneficios para la sociedad y para la ciencia sociológica en general.

Bibliografía

  • STACEY, JUDITH. (2008). Algunas advertencias sobre la práctica de la sociología feminista en la escena pública. EMPIRIA. Revista de Metodología de las Ciencias Sociales, (15) 19-36. Recuperado de: http://www.redalyc.org/articulo.oa?id=297124045001.
  • VON HOLDT, KARL (2013) De la Sociología Pública a la Sociología Crítica y de vuelta: los ciclos del activismo sociológico.