#FamiliesBelongTogether

Bajo la etiqueta #FamiliesBelongTogether se agrupa en redes sociales la indignación de la sociedad estadounidense ante una administración que está dividiendo familias y criminalizando a migrantes.

Estas separaciones están sucediendo en todas partes: en las fronteras, iglesias, escuelas y lugares de trabajo. Los niños pequeños son arrancados de los brazos de sus madres, mientras buscan protección en la frontera. Familias que vienen de un viaje traumático y que huyen de la violencia generalizada en sus países de origen.

Un sistema sobrecargado ahora está siendo bombardeado ya que cientos de niños fueron enviados a centros sin una buena razón. Algunos siguen separados de sus familias.

Madres y padres que han vivido en el país durante décadas se ven obligados a decidir si deben dejar a sus hijos estadounidenses al cuidado de otros para un futuro más seguro y brillante o llevarlos con ellos para enfrentar una posible sentencia de muerte en un país ahora extraño para ellos.

Los niños tienen que crecer rápido a medida que ICE les arrebata sus madres y padres. Es una crisis estadounidense que ocurre frente a nosotros, donde los niños, desde los más pequeños en la frontera hasta los “Dreamers” que pierden DACA y los hijos de padres inmigrantes de origen estadounidense, se han convertido en víctimas en la “América” de Trump.

Desde la frontera hasta nuestros vecindarios, no sólo debemos preguntar “¿dónde están los niños?”, Sino también cómo nosotros, como nación, nos levantamos contra un gobierno que desarticula familias por la fuerza, criminaliza migrantes y viola derechos humanos.

Por estas razones marchamos.